login
Alicia R. Del otro lado del espejo
blog post UNA MAMÁ - Elsa Bornemann
Posted in CUENTO on Jun 09, 2008 at 3:11 PM
Current Mood: happy

UNA MAMÁ

Un viernes, justo dos días antes del "Día de la Madre", volví desde la escuela a casa a todo lo que daban mis piernas. Necesitaba conversar con mamá urgentemente. Un episodio que había sucedido durante la hora de dibujo exigía una explicación que sólo mi mamá podía darme. Es que se trataba de un asunto relacionado con las madres y —por lo tanto— ¿a quién sino a ella preguntarle?
—¡Mami! ¡Mami! —la llamé a los gritos, apenas pisé el hall de casa.
Su voz me llegó confundida con el sonido del agua de la ducha:
—Me estoy bañando, nene; ¡ya voy!
Pocas veces los minutos de espera me parecieron tan largos. Estaba ansioso por escuchar lo que ella iba a decirme en cuanto le contara lo que le habían dicho a mi compañero Gerardo Fox.
—Gerardo se puso a llorar, mami. Resulta que estábamos haciendo el dibujo para entregarles a ustedes el domingo próximo y Roberto Polimeni (que un rato antes se había peleado con Gerardo en el recreo) le dijo en voz bien alta, como para que lo oyera hasta la profesora: —¿Y para quién vas a dibujar, si tu mamá no existe? Gerardo lo miró lanzando rayos, tragó saliva y sólo atinó a decirle: ¿Estás loco? ¡Yo tengo madre! Enseguida, se largó a llorar.
"Todos nos quedamos mudos, porque a la mamá de Gerardo la conocemos desde el jardín de infantes, ¿viste? Al principio tan muda como nosotros, la señora de Blázquez abandonó de pronto el escritorio y se acercó a Polimeni para retarlo. Se le notaban los nervios: ¿Qué le dijiste? ¿Qué es eso de que Gerardo no tiene mamá?
"Sin que se le moviera un pelo, Polimeni aseguró: ¡Es la verdad! ¡Fox es hijo adoptivo! ¡Mi mamá me lo contó!
"La señora de Blázquez no sabía qué hacer: si consolar a Gerardo, que seguía llorando con la cara aplastada sobre el banco, o si continuar retando a Roberto.
"Una cosa era evidente: ella tampoco sabía nada acerca de eso de "adoptivo", porque quiso solucionar el problema tomando a Fox de una mano y llevándoselo con ella hacia la sala de profesores, sin agregar nada más.
"Los demás seguíamos mudos.
"Antes de que los dos salieran del aula, parece que Polimeni se arrepintió de lo que había dicho, porque echándose a llorar él también, gritó: ¡Y bueno! ¡No me miren como a un monstruo! ¡Se lo dije para hacerlo rabiar!
—Mami, ¿qué quiere decir "adoptivo"? ¿Es una mala palabra? —le pregunté a mi mamá, apenas concluí con el relato de lo que había pasado en clase.
—No, Andi, todo lo contrario, es una hermosa palabra... Encierra puro amor en sus ocho letras, aunque para entenderla tendrás que saber primero algunas otras cosas.
Entonces me explicó:
—Muchas mujeres desean tener un bebé (como yo también quise tenerte y, por suerte, te tuve), pero no pueden formarlo dentro de su cuerpo. Entonces, como existen en el mundo muchos chiquitos que se quedan sin mamá, o sin mamá ni papá, adoptan a uno de ellos. Adoptar significa criar un niño exactamente igual como si fuera el propio hijo.
"También hay mujeres que ya tienen sus hijos "biológicos" (que así se llaman los que se forman dentro de sus cuerpos) y adoptan uno. Es que —desgraciadamente— existen muchísimos bebés que perdieron a los padres... Se les dice "huérfanos".
—¿Y dónde viven?
—Por lo general, en unos establecimientos conocidos como "orfanatos", hasta que alguien, como la mamá de Gerardo, decide ir a buscarlos.
—Entonces... si cada familia adoptara a un bebé, ¡no existirían los orfanatos! —exclamé, impresionado por lo que mi mamá me había contado.
—Es cierto... Claro que no toda la gente entiende —exactamente— lo que significa una mamá... por eso Polimeni quiso ofender a Gerardo... Seguramente, nadie le explicó esto que yo te estoy contando ahora.
Y ahí mismo agregó:
—La primera mujer que nos besa... la primera mujer que nos alimenta... la primera mujer que nos cuida... la primera mujer que nos quiere... esa es una mamá. Muchas veces, mamá es la misma mujer que nos tuvo dentro de su cuerpo hasta que nacimos, como la abuela Mercedes a mí o yo a ti. Nuestro rostro se le parece quizá, o copiamos su mismo color de ojos, la forma de sus manos y hasta el tono de la voz. Pero otras veces, mamá es quien adopta a un bebito o a un nene cuando ya está hecho, pero solo en el mundo, y se lo lleva a vivir con ella como la señora de Fox se llevó a Gerardo. Entonces, también se encuentra el parecido, aunque en ciertos rasgos que no se ven tan fácilmente: acaso el hijo repite el gesto de su sonrisa, el modo en que come una manzana, su mismo gusto por los pájaros o por los libros... ¡Y qué fortuna tener madre!, ya sea ésta "biológica" o "adoptiva"... Porque no se puede ser un chico feliz, no es posible sentirse completamente niño, si no se crece junto a una mamá. ¿Quién, si no, va a rodearnos con los brazos abiertos cuando damos los primeros pasos? ¿Quién, si no, va a alcanzarnos un vaso de agua a la medianoche? ¿Quién, si no, va a estrechar con ternura nuestra mano para darnos ánimo antes de entrar al consultorio del médico? ¿Quién se alegra tanto con nuestra alegría? ¿Quién se contagia de inmediato de nuestra tristeza? Únicamente mamá. Claro que también protesta y se pone seria... Claro que también se enoja y nos reta... No sería una mamá si nunca se preocupara por nosotros. Una caricia y un ceño fruncido... Casi una niña como la mamá de Gerardo, o de cabeza agrisada, como la abuela Mercedes... Excelente cocinera, buena pintora o eficaz obrera... Simpática, enérgica, dulce, famosa, conversadora, laboriosa, pensativa, anónima... pero siempre la primera mujer que nos besa, que nos cuida, que nos quiere... Mamá."
Esa noche, me costó dormirme. Pensaba en las lágrimas de Gerardo y pensaba también que esas lágrimas no hubieran sido derramadas por él si a la gente no le pareciera algo tan raro o secreto un hijo adoptivo... Porque por algo ni yo ni los demás compañeros nos habíamos enterado de que Fox lo era... Por algo Roberto Polimeni se lo había dicho de ese modo, como si fuera una vergüenza... Por algo Gerardo lo había ocultado durante tanto tiempo...
La última imagen que me cruzó el pensamiento antes de dormirme fue la de una enorme casa repleta de chicos abandonados... ¿Por qué la gente grande permitía que sucediera una cosa así?


Elsa Bornemann

EL NIÑO ENVUELTO
(Cuentos sin cuento para chicos de 8 a 13 años)



Y recuerdo aquella huerta. Era pequeña, no muy pequeña.

Se apoyaba en una vieja pared de ladrillos, a lo largo había crecido ¡no se sabe cómo! una vid joven.

Hacia el fondo, una planta de romero generosa de flores azules. A su lado, alguien plantó azucenas blancas.

Los hermanos mayores trajeron dos palas, removieron la tierra. Los hermanos menores, arrodillados sentían la frescura de la tierra en sus manos.

Delinearon caminos y canteros.

Sembrar, plantar, regar, espera con paciencia fue gozoso. Un trabajo como pintar, cantar, componer un objeto con viejas cosas perdidas y reencontradas.

Un ritmo profundo entre otros ritmos.

Construyeron un cerco de cañas del barranco vecino. Aprovecharon un rosal silvestre para protegerlo y ponerlo de fiesta.

Un plantío de tomates, ¡seis plantas! no menos, crecieron entre el asombro, la espera, la gracia de los rubicundos tomates.

Los canteros con el tiempo fueron zanahorias, achicorias, un cardo, y aprovecharon la tierra baja para dos plantas de alcauciles.

Una mata de hinojo perfumaba la huerta en diálogo con la menta, el orégano y el tomillo.

Don José, que era quintero, nuestro vecino, encontró a pocos metros de la huerta un arbolito y sabio como era dijo: -es un durazno-.

-Vamos a cuidarlo-. Lo limpió de ramas secas, enseñó a remover la tierra, en torno se regó. “Hay que esperar”- -“En septiembre algo ocurrirá”.

-A su tiempo se abrieron las flores de un rosado tierno. Los pétalos se volaron por el aire.

La huerta fue experiencia, trabajo jubiloso, sorpresa, descubrimiento.

Nació y se hizo con fraternos juegos: medir, pensar, esperar, sentir la flor, el fruto, la semilla. ¿No es el amor?





Texto de Leticia Cossettini

El tintero verde



blog post VIRTUDES CHOIQUE
Posted in CUENTO on Oct 02, 2007 at 1:49 PM
Current Mood: optimistic


Había una vez una escuela en medio de las montañas. Los chicos que iban a aquel lugar a estudiar, llegaban a caballo, en burro, en mula y en patas. Como suele suceder en estas escuelitas perdidas en un lugar, tenía una sola maestra; una solita, que amasaba el pan, trabajaba una quintita, hacía sonar la campana y también hacía la limpieza.


Me olvidaba: la maestra de aquella escuela se llamaba Virtudes Choique. Era una morocha más linda que el 25 de Mayo. Y me olvidaba de otra cosa: Virtudes Choique ordeñaba cuatro cabras, y encima era una maestra llena de inventos, cuentos y expediciones. (Como ven, hay maestras y maestras).


Esta del cuento, vivía en la escuela. Al final de la hilera de bancos, tenía un catre y una cocinita. Allí vivía, cantaba con la guitarra, y allí sabía golpear la caja y el bombo. Y ahora viene la parte de los chicos.


Los chicos no se perdían un solo día de clase. Principalmente, porque la señorita Virtudes tenía tiempo para ellos. Además sabía hacer mimos, y de vez en cuando jugaba al fútbol con ellos. En último lugar estaba el mate cocido de leche de cabra, que Virtudes servía cada mañana. La cuestión es que un día Apolinario Sosa volvió al rancho y dijo a sus padres:


--¡Miren, miren...! ¡Miren lo que me ha puesto la maestra en el cuaderno!


El padre y la madre miraron, y vieron unas letras coloradas. Como no sabían leer, pidieron al hijo que les dijera; entonces Apolinario leyó:


--"Señores padres: les informo que su hijo Apolinario es el mejor alumno".


Los padres de Apolinario abrazaron al hijo, porque si la maestra había escrito aquello, ellos se sentían bendecidos por Dios.


Sin embargo, al día siguiente, otra chica llevó a su casa algo parecido.


Esta chica se llamaba Juanita Chuspas, y voló con su mula al rancho para mostrar lo que había escrito la maestra:


--"Señores padres: les informo que su hija Juanita es la mejor alumna".


Y acá no iba a terminar la cosa. Al otro día, Melchorcito Guare llegó a su rancho chillando como loco de alegría:


--¡Mire, mamita...! ¡Mire, Tata...! La maestra me ha puesto una felicitación de color colorado, acá. Vean: "Señores padres: les informo que su hijo Melchor es el mejor alumno".


Así los cincuenta y seis alumnos de la escuela llevaron a sus ranchos una nota que aseguraba: "Su hijo es el mejor alumno".


Y así hubiera quedado todo, si el hijo del boticario no hubiera llevado su felicitación. Porque, les cuento: el boticario, don Pantaleón Minoguye, apenas se enteró de que su hijo era el mejor alumno, dijo:


--Vamos a hacer una fiesta. ¡Mi hijo es el mejor de toda la región! Sí. Hay que hacer un asado con baile. El hijo de Pantaleón Minoguye ha honrado a su padre, y por eso, lo voy a celebrar como Dios manda.


El boticario escribió una carta a la señorita Virtudes. La carta decía:


--"Mi estimadísima, distinguidísima y hermosísima maestra: El sábado que viene voy a dar un asado en honor de mi hijo. Usted es la primera invitada. Le pido que avise a los demás alumnos, para que vengan al asado con sus padres. Muchas gracias. Beso sus pies, Pantaleón Minoguye; boticario".


Imagínense el revuelo que se armó.


Ese día cada chico voló a su casa para avisar del convite.


Y como sucede siempre entre la gente sencilla, nadie faltó a la fiesta. Bien sabe el pobre cuánto valor tiene reunirse, festejar, reírse un rato, cantar, saludarse, brindar y comer un asadito de cordero.


Por eso, ese sábado todo el mundo bajó hasta la casa del boticario, que estaba de lo más adornada. Ya estaba el asador, la pava con el mate, varias fuentes con pastelitos y tres mesas puestas una al lado de la otra.


Enseguida se armó la fiesta. Mientras la señorita Virtudes Choique cantaba una baguala, el mate iba de mano en mano, y la carne del cordero se iba dorando.


Por fin, don Pantaleón, el boticario, dio unas palmadas y pidió silencio. Todos prestaron atención.


Seguramente iba a comunicar una noticia importante, ya que el convite era un festejo.


Don Pantaleón tomó un banquito, lo puso en medio del patio y se subió. Después hizo ejem, ejem, y sacando un papelito leyó el siguiente discurso:


--"Señoras, señores, vecinos, niños. ¡Queridos convidados! Los he reunido para comer el asado aquí presente, para festejar una noticia que me llena de orgullo. Mi hijo, mi muchachito, acaba de ser nombrado por la maestra, doña Virtudes Choique, el mejor alumno. Así es. Nada más ni nada menos..."


El hijo del boticario se acercó al padre, y le dio un vaso con vino. Entonces el boticario levantó el vaso y continuó:


--"Por eso, señoras y señores, los invito a levantar el vaso y brindar por este hijo, que ha honrado a su padre, a su apellido, y a su país. He dicho".


Contra lo esperado, nadie levantó el vaso. Nadie aplaudió. Nadie dijo ni mu. Al revés. Padres y madres empezaron a mirarse unos a otros, bastante serios. El primero en protestar fue el papá de Apolinario Sosa:


--Yo no brindo nada. Acá el único mejor es mi chico, el Apolinario.


Ahí nomás se adelantó colorado de rabia el padre de Juanita Chuspas, para retrucar:


--¡Qué están diciendo, pues! Acá la única mejorcita de todos es la Juana, mi muchachita.


Pero ya empezaban los gritos de los demás, porque cada cual desmentía al otro diciendo que no, que el mejor alumno era su hijo. Y que se dejaran de andar diciendo mentiras.


A punto de que don Sixto Pillén agarrara de las trenzas a doña Dominga Llanos, y todo se fuera para el lado del demonio, pudo oírse la voz firme de la señorita Virtudes Choique.


--¡Paren...! ¡Cuidado con lo que están por hacer...! ¡Esto es una fiesta!


La gente bajó las manos y se quedó quieta. Todos miraban fiero a la maestra. Por fin uno dijo:


--Maestra: usted ha dicho una mentira. Usted ha dicho a todos lo mismo.


Entonces sucedió algo notable. Virtudes Choique empezó a reírse loca de contenta. Por fin, dijo:


--Bueno. Ya veo que ni acá puedo dejar de enseñar. Escuchen bien, y abran las orejas. Pero abran también el corazón. Porque si no entienden, adiós fiesta. Yo seré la primera en marcharme. Todos fueron tomando asiento. Entonces la señorita habló así:


--Yo no he mentido. He dicho verdad. Verdad que pocos ven, y por eso no creen. Voy a darles ejemplo de que digo verdad:


"Cuando digo que Melchor Guare es el mejor no miento. Melchorcito no sabrá las tablas de multiplicar, pero es el mejor arquero de la escuela, cuando jugamos fútbol...


"Cuando digo que Juanita Chuspas es la mejor no miento. Porque si bien anda floja en Historia, es la más cariñosa de todas...


"Y cuando digo que Apolinario Sosa es mi mejor alumno tampoco miento. Y Dios es testigo que aunque es desprolijo, es el más dispuesto para ayudar en lo que sea...


"Tampoco miento cuando digo que aquel es el mejor en Matemáticas...pero me callo si no es servicial.


"Y aquel otro, es el más prolijo. Pero me callo si le cuesta prestar algún útil a sus compañeros.


"Y aquella otra es peleadora, pero escribe unas poesías preciosas.


"Y aquel, que es poco hábil jugando a la pelota, es mi mejor alumno en dibujo.


"Y aquella es mi peor alumna en ortografía, ¡pero es la mejor de todos a la hora de trabajo manual!


"¿Debo seguir explicando? ¿Acaso no entendieron? Soy la maestra y debo construir el mundo con estos chicos. Pues entonces, ¿con qué levantaré la patria? ¿con lo mejor o con lo peor?


Todos habían ido bajando la mirada. Los padres estaban más bien serios. Los hijos sonreían contentos.


Poco a poco cada cual fue buscando a su chico. Y lo miró con ojos nuevos. Porque siempre habían visto principalmente los defectos, y ahora empezaban a sospechar que cada defecto tiene una virtud que le hace contrapeso. Y que es cuestión de subrayar, estimular y premiar lo mejor.


Porque con eso se construye mejor.


Cuenta la historia que el boticario rompió el largo silencio. Dijo:


--¡A comer...! ¡La carne ya está a punto, y el festejo hay que multiplicarlo por cincuenta y seis...!


Comieron más felices que nunca. Brindaron. Jugaron a la taba. Al truco. A la escoba de quince. Y bailaron hasta las cuatro de la tarde.




blog post CHIARINA - SCHUMANN
Posted in Recuerdos on Sep 23, 2007 at 12:40 PM
Current Mood: creative



IMPORTANTÍSIMA EN MI VIDA.

Robert Schumann
Nació el 8 de Junio de 1810 en Zickau, Alemania
Murió el 29 de Julio de 1856 en Endenich, Alemania


En sus propias palabras...


"La voz cantada es insuficiente por si misma; no puede llevar a cabo la compleja tarea de la interpretación. Siempre debe estar acompañada por las tenues sombras de la poesía, y la melodía no debe sufrir en el proceso de unión entre ambas".
Compositor Alemán, critico y columnista, es uno de los precursores del joven movimiento romántico.

Como muchos de su generación, Robert Schumann parecía no estar destinado a ser un compositor, sino una gran influencia en el desarrollo de un nuevo estilo. Era hijo de un vendedor de libros y creció amando la música y la literatura. De todos modos, y ante la insistencia de su madre, fue a Leipzig a estudiar leyes. Mientras estaba allí, con un ambicioso maestro llamado Friedrich Weick, con cuya hija se casaría más adelante. Pronto convenció a su familia de la futilidad de estudiar leyes y dedico sus esfuerzos a la música. Problemas físicos, especialmente artritis en sus manos, lo obligaron a abandonar su carrera de pianista y se volcó a la composición y a la critica.

En 1834, Schumann fundó el Die Neue Zeitschrift für Musik, uno de los periódicos más importantes de la época. En sus columnas, Schumann ensalzaba a los compositores que a él le agradaban y contribuyó a moldear el gusto de una nueva generación. Fue más o menos para esa época que su amistad con la hija de Weick, Clara, se convirtió en romance. Una talentosísima pianista y compositora, Clara se convirtió en la esposa de Schumann luego de una furiosa batalla legal con su padre, quien llegó a desheredarla por su desaprobación del matrimonio.

La boda se convirtió en una gran fuente de inspiración para Robert brindándole una gran energía creativa. Por momentos se dedicaba a componer solo Lieder y en otros se dedicaba a la música sinfónica, y su esposa estrenaba sus obras. Fue requerido como maestro y director, pero tenía poco interés en estas actividades así que pronto las abandonó. También se veía asolado por largos períodos de depresión que se agravaron con el tiempo y a comienzos de 1850, se dice que sufría alucinaciones y que debido a ello intentó suicidarse. Fue confinado en una institución mental donde falleció dos años más tarde.

La música de Schumann es personal y enigmática. Le gustaba darle nombre personales a cada una como por ejemplo en su obra breve para piano Carnaval. En ella, un movimiento es llamado "Florestan" y otro "Eusebio". Estos nombres los utilizó para definirse sus propios estados de ánimo en su diario personal siendo el primero rimbombante y estrepitoso y el segundo acallado y más controlado.

Al mismo tiempo, Schumann exploraba los otros extremos del ideal romántico. Sus sinfonías, especialmente, son grandes obras en las cuales las tendencias líricas de su estilo. Sus conciertos para piano, establecieron una nueva forma al utilizar en todos los movimientos un tema básico con diferentes transformaciones.
Por todo esto, y por su deseo de fundir los ideales literarios y musicales en uno solo, Schumann fue una verdadero ejemplo del romanticismo.

Algunas de sus obras:

Más de 300 lieder, incluyendo ciclos de canciones como Frauenliebe und Leben (La vida y el amor de una mujer, 1840) y Dichterliebe (El amor de un poeta, 1840)
Música orquestal: 4 sinfonías y un concierto para piano (La menor, 1841-1845)
Música de cámara:3 cuartetos de cuerda, y quinteto par piano, 1 cuarteto para piano, tríos y sonatas.
Música para piano: 3 sonatas, numerosas "miniaturas" y colecciones como Papillons (Mariposas, 1831), Carnaval (1835) y Kinderszenen (Escenas de la niñez, 1838); Obras mayores como Symphonic Etudes (1835-1837) y Fantasía en Do (1836-1838)
1 opera, música incidental y música coral.

Período: Romántico

Audio:
http://biografias3.tripod.com/schumann_r.htm


Partitura:
http://www.hispanosnet.com/partituras-tablaturas-acordes/partituras/piano/carnaval_opus_9_no_12_chiarina.html

Descargar partitura:
http://www.hispanosnet.com/partituras-tablaturas-acordes/partituras/piano/carnaval_opus_9_no_12_chiarina_partitura.html



RssFeed